Aliento de Dragón: Por Simple Humanidad

¡Ok! En días recientes hemos vivido acontecimientos que como seres humanos y como sociedad nos han puesto a prueba y es muy lamentable confirmar que salimos reprobados.

Primero, en Tlahuelipan, Hidalgo; sucede una tragedia cuando un grupo de pobladores saqueaban un ducto de gasolina y ocurrió una terrible explosión que al día de hoy le ha quitado la vida a más de 100 personas. Para muchos, deberían morir por ser ladrones o huachicoleros. Algunos más se negaban a reconocer como una tragedia lo sucedido cuando los que estaban saqueando el ducto y sabían a lo que se exponían, aun con las consecuencias fatales que ya todos conocemos. Esa primera lección la reprobamos. Si no somos capaces de distinguir lo que pudo haber orillado a esas personas a estar ahí, no somos justos ni mucho menos imparciales. Que robaban gasolina, sí. Que posiblemente se dedicaban al huachicoleo, también. Pero desconocemos las causas que los llevaron a eso; ignoramos la desigualdad de nuestro país y quizás hasta olvidamos el hambre y la pobreza no son buenos consejeros. Familias enteras estaban ahí y desconocemos las historias de vida de cada una de ellas. Incluso no sabemos si muchos estaban ordeñando el ducto en contra de su voluntad obligados por el crimen organizado. Quizás nunca sepamos la verdad. La impunidad es un fantasma que se cierne sobre este y muchos casos más de los que han lastimado y herido el rostro de nuestra patria.

El hecho es que gente, personas, seres humanos o como quieran llamarlos, perdieron la vida en un suceso triste y lamentable y esas vidas eran de mexicanos como cualquiera de nosotros. Nadie puede pensar que la muerte es justa en estas condiciones y mucho menos afirmar que se lo merecían por rateros. Eso nos resta empatía y nos resta valores humanos esenciales, que como sociedad hemos ido perdiendo cada vez en mayor medida.

Pero por si esto no fuera bastante, estamos atravesando a nivel internacional por una polarización en la que todo importa, menos las vidas de quien están sufriendo

en medio del conflicto. Venezuela, es la manzana de la discordia por tener un dictador como Maduro, empeñado en perpetuarse en el poder, que por cierto ejerce de la manera más inhumana posible. Su presencia en el poder ha llevado al extremo de que sus compatriotas sufran desabastos de alimentos, medicinas y viven en uno de los países con menor poder adquisitivo del mundo. No hay posibilidad para nadie de superarse bajo esas condiciones. Y bajo esta premisa, países como Estados Unidos, Francia y España, promueven fuerzas para eliminar a Maduro y darle poder a Juan Guaidó como presidente de la República Bolivariana de Venezuela. Esta lucha de poderes ha motivado que las posiciones se disparen, al grado que los defensores de Maduro se manifiestan en contra el imperialismo yankee y sus aliados, argumentan que lo único que buscan es el petróleo y expandir sus ideas capitalistas a este país.

Quienes reconocen ya a Guaidó, lo hacen defendiendo la libertad del pueblo venezolano y el anhelo de una democracia verdadera. Pero hasta ahora, no he escuchado a nadie hablar de los muertos por la represión, por el hambre que se vive en cada rincón de ese país y mucho menos por las muertes que genera la falta de alimentos y de medicamentos.

La vida de esos hermanos venezolanos debe ser la premisa, no cual postura ideológica es la que debe predominar. Para muchos está por encima defender el petróleo que a su gente. Los que privilegian sus posiciones por encima de la vida humana están en un serio y claro error. No hay nada ni nadie por encima del derecho a la vida. esa es la única y verdadera posición que vale la pena defender. Los anti gringos y anti Maduro creen que están por encima del pueblo que sufre a diario las carencias que haber nacido y vivido en Venezuela en esta época implican.

¿Cómo es posible que por encima de nuestras posturas políticas o por nuestros juicios de valor este la gente que pierde la vida? Creo que es momento de replantearnos nuestras prioridades y poner a la gente por delante. La vida de quienes sufren debe ser lo verdaderamente importante y no los intereses de unos cuantos o las posturas radicales que inundan las redes sociales menospreciando la vida humana. El derecho de quienes sufren y merecen vivir es la premisa básica. Es lo que todos debemos anteponer, por simple humanidad. Así de fácil.

Para reportar este post necesitas iniciar sesión primero.

Publicaciones Relacionadas

Menú del sitio
  • hace 49 años, 2 meses creado